Tal día como hoy hace treinta y cuatro años recibí una llamada, que ha marcado mi vida.
Es difícil explicar la sensación que sentí cuando me puse al teléfono y al otro lado de la línea estaba la persona que yo más deseaba oír. Esa sensación creo no se me olvidará en la vida.
No sé si son muchos o pocos años, quizás para toda una vida sean pocos o muchos, según con la intensidad con la que se vivan.
Treinta y cuatro es un número, pienso, que no es demasiado alto para nada en su valor absoluto. Ahora bien en su valor relativo ya cambia.
Si cumples treinta y cuatro años es una edad todavía joven, siempre teniendo en cuenta la media de vida actual. Porque si lo comparamos en otra época, entonces ya sería una persona de una edad considerable.
Treinta y cuatro años, son muchos cuando se está sufriendo. Si no que se lo digan a los presos, no sólo los que sufren prisión, sino a los que están dominados por un sentimiento o estado de ánimo.
Treinta y cuatro años son muchos años también para ser vividos en convivencia. Sin embargo a pesar de las alegrías y tristezas, amores y desamores, encuentros y desencuentros, vistos con la perspectiva del tiempo, se me han pasado volando.
Sucios Poemas De Amor, de Rafael Calero Palma
Hace 3 meses
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