Como una roca, así transcurre nuestra vida.
La roca cuanto más dura es, más aguanta las inclemencias del tiempo, la erosión.
La primera grieta aparece y ya es irreversible el proceso, a través de ella se filtran: el agua, el viento, el polvo, eso hace que cambie su interior y su apariencia externa.
Así ocurre con las personas, cuanto más duras son, más aguantan los zarpazos de la vida, les rebotan con más facilidad los sucesos que empañan la vida de dolor.
Ahora bien cuando aparece también esa primera grieta (primer desengaño, primera desilusión, primer acontecimiento doloroso......), es difícil que no cambie nada el interior.
Esas grietas se afianzan y hacen más dificultoso el camino diario, minando la solidez de las creencias y la unidad de la conciencia.
Sucios Poemas De Amor, de Rafael Calero Palma
Hace 3 meses
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