Nada es
más gratificante que las palabras o gestos de cariño, que recibes de las
personas que quieres.
Esta
semana por casualidad vi un comentario de mi hijo pequeño hacia mí, en su
portal de Facebook, y me quedé gratamente sorprendida. Pues a pesar de que lo
quiero más que a mi vida, parecemos un poco un perro y un gato, pues yo soy muy
pesada, como muchas madres, y él es el colmo del desorden.
Esto es lo
que escribió:
Por los besos que se merece mí madre, que es un
sol por aguantarme, que deberían ser infinitos los cariños que debería recibir
y aún con mi mal humor ella va siempre con la sonrisa para alegrarme el día. Mi madre un diamante de la familia …….., valor
y orgullo por mi familia.
Casi se me
cae la baba cuando lo leí. Estoy muy orgullosa de él.
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