noviembre 06, 2015

Virtudes Cardinales

Estos días ando dándole vueltas a la cabeza sobre estas virtudes.
La propia palabra virtud ya lleva implícita una actitud intrínsecamente buena ante todo en la vida. Es una propensión, facilidad y prontitud para conocer y obrar el bien. Se llaman cardinales las que son el principio y el fundamento de las demás virtudes.
Las cuatro virtudes cardinales son: Prudencia,  justicia, fortaleza y templanza.
La que más me gusta es la prudencia, no sé si es porque carezco en buena medida de ella, o así me lo han hecho creer, y siempre se echa de menos lo que no se tiene.
Los griegos, que ya sabían mucho, cultivaban tres virtudes: valentía, sensatez/moderación y justicia, imprescindibles para ser un ciudadano relevante, útil y perfecto. En La República, Platón añadió una cuarta, la Prudencia, y describió las cuatro virtudes cardinales como:
Justicia (virtud fundante/preservante) - conózcase a sí mismo
Prudencia (calculativo) - véase el todo.
Fortaleza (enérgico) - presérvese el todo
Templanza (apetitivo) - sírvase el todo
Platón define cómo un individuo puede lograr estas virtudes: la prudencia viene del ejercicio de razón, la fortaleza de ejercer las emociones o el espíritu, la templanza de dejar que la razón anule los deseos, y desde estas la justicia viene, un estado en que cada elemento de la mente está de acuerdo con los otros.
Qué bien suena, pero qué difícil es conseguirlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario