diciembre 02, 2017

Sorpresa

Hace tiempo que no escribo en este blog, ya dije en mi anterior publicación que eso no es mala señal para mí, pues este lugar me ha servido para descargar un poco o un mucho mis neuras, mis tristezas, mis pensamientos negativos y ahora también mis sorpresas (malas y buenas), que espero que no se acaben nunca, por lo menos las segundas.
Una amiga me regaló una entrada para ir ayer a un concierto, pues ella no podía asistir, y ni ella ni yo sabíamos que era una ópera. Bueno, a pesar de que ya estoy en la década de los sesenta, no había asistido a ninguna representación operística, ni menos a una ópera entera, no sé si por falta de conocimiento del tema, porque a priori crees que es para gente más entendida, o que simplemente no me atraía lo suficiente como para asistir a una representación. 
Pensé, si no aguanto, en el intermedio me voy. Cuál fue mi sorpresa que aguanté hasta el final y encima se me hizo corto. Estoy gratamente sorprendida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario