Una amiga me regaló una entrada
para ir ayer a un concierto, pues ella no podía asistir, y ni ella ni yo sabíamos
que era una ópera. Bueno, a pesar de que ya estoy en la década de los sesenta,
no había asistido a ninguna representación operística, ni menos a una ópera
entera, no sé si por falta de conocimiento del tema, porque a priori crees que
es para gente más entendida, o que simplemente no me atraía lo suficiente como
para asistir a una representación.
Pensé, si no aguanto, en el
intermedio me voy. Cuál fue mi sorpresa que aguanté hasta el final y encima se me
hizo corto. Estoy gratamente sorprendida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario