marzo 22, 2010

Acción y Reacción

Esta teoría fue la tercera ley que enunció Newton, completamente suya.
Con toda acción ocurre siempre una reacción igual y contraria: o sea, las acciones mutuas de dos cuerpos siempre son iguales y dirigidas en direcciones opuestas.
De hecho, la Tercera Ley de Newton o principio de acción y reacción me recuerda la técnica contable de partida doble de Luca Pacioli, expuesta en su libro Tractatus particularis de computis et scripturis (1494) y considerado padre de la contabilidad moderna. Tanto una técnica como otra utilizan pares de cantidades iguales que facilitan el cálculo numérico, no particularmente complejo pero sí extenso.
Las leyes de la física saben con absoluta certeza que cualquier acción conlleva su pertinente reacción. Creo que dicho principio podría aplicarse a cualquier aspecto de las relaciones humanas, como parte de esta física que somos.
Cuando se toma una acción en base a una decisión, siempre esperas una reacción, pero a veces no llega o llega de forma distorsionada o completamente opuesta a la reacción que esperas. Entonces se le pone a uno una cara de lelo y le invade una sensación de vacío, de decepción, que según las circunstancias tarda más o menos en disiparse. Yo suelo reaccionar con cierta tardanza.
Una vez pasada esta primera fase, uno se hace todas las cábalas del mundo, todas las preguntas/respuestas, para procurar entender el porqué de la situación.
¿Por qué no sabe mi proceso de pensamiento, lo que espero, lo que necesito, lo que me gusta, lo que reclamo y viceversa....?
A pesar de creer conocer a las personas más cercanas, puede ser pura falacia, a pesar de años y años transcurridos y vividos, esto no sirve de nada, es difícil no caer en ese desconocimiento profundo y absoluto.
No sé de qué depende, si es cuestión de observación constante, de desprendimiento total, de un conocimiento profundo o simplemente de no pensar nada.
Lamentablemente he podido comprobar con el paso de los años que esto es así.
La ley de acción y reacción, también dice: Es importante observar que este principio de acción y reacción relaciona dos fuerzas que no están aplicadas al mismo cuerpo, produciendo en ellos aceleraciones diferentes, según sean sus masas. Por lo demás, cada una de esas fuerzas obedece por separado a la segunda ley.
Esto me recuerda mucho a las acciones/reacciones del ser humano.
Pienso que cualquier humano debería ser muy consciente de ello.
Procuraré tenerlo siempre presente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario