Siempre he pensado que dedicar la vida a los demás era una de las maneras más gratificante de vivir la propia. Y si además ves que también hay personas muy válidas que también lo creen, entonces todavía te convences más.
Cuando ves a esas personas que tienen ese semblante de serenidad, paz, amabilidad, alegría y tantas cosas buenas y todas juntas, piensas: ¿tiene que ser por algo? Justo esas personas son personas dedicadas en cuerpo y alma en ayudar a los demás, que han hecho de su vida ese quehacer tan noble. No tiene que ver con la religión ni credo alguno, pienso que es puro convencimiento y talante individual que todo el mundo no tenemos o no sabemos tener.
Sucios Poemas De Amor, de Rafael Calero Palma
Hace 3 meses
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