Siempre que me asomo por aquí es para descargar de alguna manera mis tensiones, temores, miedos….
Tengo un defecto muy grande y es que no mido demasiado las palabras que empleo, cuando van dirigidas a las personas que más cerca tengo, que son con las que más confianza tengo y por otro lado son a las que más quiero.
Mi torpeza exaspera y algo más, a la persona que quizás más me aguanta y sufre en este mundo. Le he dicho en infinidad de ocasiones que no me tenga en cuenta las palabras, que según ella son insultos, que por otro lado yo no los digo con el ánimo de insultar, aunque ya sé que es difícil de entender.
Acabo de leer una novela en la que unos mudos tienen un papel importante. A veces me gustaría ser como uno de esos mudos, que se arrancaron la lengua para no poder hablar.
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