octubre 19, 2018

Añoranza

Ayer hubieras cumplido noventa y dos años, ya sé que son muchos años, pero a pesar de ello no dejo de pensar que podrías haber vivido más, te nos fuiste con ochenta y siete.  Y además no fui consciente de que te ibas a ir, NUNCA ME LO PERDONARÉ, pues esa última noche no te hubiera dejado sola en esa habitación compartida, atendida, pero sin un ser querido al lado. Cuando llegué por la mañana ya era tarde, no me contestabas, ni reaccionabas, llegaba el final.
Siempre te llevaré en mi mente y corazón, no sabes cuánto se te echa de menos. Te quiero.

No hay comentarios:

Publicar un comentario